viernes, 9 de octubre de 2015

LA SOCIEDAD LIGHT

Vargas Llosa nos dice, en "La civilización del espectáculo", que la cultura en que vivimos se ha banalizado. Y, en efecto, no podría ser menos cierta aquella afirmación. Pues, en la actualidad, las personas creen que deben realizar actividades "culturales" para sentirse mejor (*debemos asumir que la idea de cultura se ha masificado). Pero sus elecciones para estas actividades son simples, nada intelectuales, algunas veces pretextos, y lo que consumen es siempre de contenido light

¿Qué pasa, entonces, con este tiempo nuestro? ¿Será que la gente mayor nos debe considerar menos inteligentes? Es más, ¿será que, en un sentido romántico, "todo tiempo pasado fue mejor"? Para empezar, debemos aceptar nuestra condición: crecimos con el Internet (y me refiero a todos los lectores millennials y/o familiares). ¿Y eso qué tiene que ver? Que nos ha permitido tener accedo a t-o-d-o. Ya nada es difícil de conseguir, uno puede ser quien quiera ser, y hacer lo que quiera en el momento que desee.


Entonces, ya no podemos hablar de cultura del mismo modo que antes, porque ya no se considera lo mismo. Leer un libro de Coelho puede ser una práctica cultural también. Todas las prácticas y presentaciones culturales son de un contenido diferente, como se dijo: light. Se ha vuelto, de alguna manera, más inclusiva. Es decir, ya no está dirigida SOLO para gente de nivel socio económico alto, sino que TODOS podemos ahora hablar de cultura. Somos "parte de". Pero regresamos a lo mismo, ¿qué estamos consumiendo entonces?

Si prendemos el televisor: los realities (excesiva información irrelevante con personajes burdos nada ejemplares), si vamos al cine: películas taquilleras que, sí y solo sí, sirven para sacarnos del caos (no para hacernos pensar, nunca para centrarnos y analizar lo que vemos), si queremos comer: Mistura, que solo confirma el gasto desmesurado de los limeños y la contradicción de su discurso "no hay plata". Y así, podríamos hacer un listado con todo lo "cultural, y nos daríamos cuenta que lo que prima siempre es el espectáculo, ese mismo que menciona Vargas Llosa. Y, sobre todo, lo que importa es el dinero, se invierte más en banalidades que en "cultura", vence el espectáculo.



Pero hay que ser conscientes de que no solo se da en Perú, pasa en todas partes. Vargas Llosa, pese a que se base en referencias del país, es un problema a nivel mundial. La diferencia solo se siente en países que, por su gran nivel económico, tienen acceso a mejor educación. Esta última sería la respuesta a una elección diferente de cultura. Es decir, que no es el dinero lo que hace que uno consuma algo más relevante, sino su educación. Es el caso entonces de países como Estados Unidos, que pese a superarnos económicamente, es uno de los mayores productores de entretenimiento "cultural" fácil, rápido, y banal. Basta con revisar la lista de "los mejores vídeos de lo-que-sea".

Si bien todo ha cambiado, y seguirá cambiando constantemente, es decisión de nosotros tomar otro rumbo. Como se mencionó antes, el Internet persiste y su contenido es solo parte de nosotros. Seguiremos consumiendo sus vídeos, sus memes (cada vez más pensados, hay incluso de filosofía), etc. Lo que no debemos olvidar es que esta civilización puede más, la idea es separar el espectáculo del sentido mismo de cultura. Pero tampoco limitar la cultura a actividades, únicamente, para la "aristocracia". 


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